Las venas de América Latina, en la post pandemia, están más abiertas que nunca. Casi tanto como el poderío económico de Brasil, por lo menos en lo que al fútbol sudamericano se refiere cuando uno analiza clubes. No es casualidad que entre los sábados 20 y 27 de noviembre se jueguen las dos finales continentales (primero la Sudamericana, después la Libertadores). "Alegria não tem fim": Atlético Paranaense-Bragantino irán por la creciente Sudamericana; Palmeiras-Flamengo por la histórica Libertadores.




































