La noche de Julián Álvarez en Madrid quedó atravesada por dos imágenes muy distintas. La primera fue la del gol de penal con el que Atlético de Madrid igualó ante Arsenal en la ida de las semifinales de la Champions League. La segunda, la de su salida anticipada por un fuerte dolor en el tobillo, en una escena que encendió la preocupación en el club español y también en la Selección argentina.


































