LeBron James y su hijo Bronny escribieron una nueva página en la historia del baloncesto al convertirse en la primera dupla de padre e hijo en jugar juntos en un partido oficial de la NBA. Esto ocurrió en el emocionante encuentro inaugural de la temporada, donde Los Ángeles Lakers vencieron a Minnesota Timberwolves por 110-103, ante la atenta mirada de 20.000 fanáticos que celebraron tanto la victoria como este momento simbólico.


































