El arquero dejó su arco para convertirse en goleador: Milinković‑Savić ejecutó el séptimo penal de la tanda, con un remate que según reportes superó los 130 km/h. La pelota viajó tan rápido que costó seguirla con la cámara, y explotó la tribuna del Stadio Diego Armando Maradona.



































