El tandilense Guillermo Pérez Roldán fue un tenista exitoso que llegó a ser número 13 del mundo a principios de los ’90, pero hoy, a ,los 50 años, reveló que su padre y entrenador de aquellos tiempos, Raúl, le "pegaba trompadas" y le "daba cintazos cada vez que perdía un partido".





































