Vale destacar que el monto de salida del atacante era de 3.5 millones de dólares (a inicios de año era de 7, pero se bajó a la mitad tras firmar un nuevo vínculo con el club de Boedo), pero para respetar el "pacto de caballeros" que hoy reina entre los clubes del fútbol argentino, el nuevo dueño de la ficha realizó una oferta superior para no adquirir al deportista mediante el pago de la cláusula. Bareiro brilló en esta segunda etapa en el Cuervo, donde acumuló 36 goles. Gracias a su potencia, personalidad, juego físico y aéreo, se transformó en referente y portador del brazalete de capitán del elenco azulgrana. Lleva convertidos siete goles y brindó una asistencia en lo que va del año.