Fue lindo mientras duró, pero a Rosario Central no le queda otra que despertar de su sueño continental y asumir su día a día en un plano mucho más terrenal. Este miércoles por la noche, en el norte caluroso y húmedo de Brasil, lucho con entereza hasta el final pero no pudo ante el poderío de Fortaleza, que lo eliminó de la Copa Sudamericana. Aquel ferviente deseo “canalla” que comenzó con su participación en la Copa Libertadores y que continuó en el torneo continental de segundo orden luego de caer en el repechaje, finalmente quedó trunco ante el ascendente conjunto brasileño dirigido por el argentino Juan Pablo Vojvoda. De aquí en más, a la dirigencia encabezada por Gonzalo Belloso le toca decidir si respalda a Matías Lequi en la conducción o si va por un entrenador de mayor experiencia y jerarquía.

































