La disciplina. "Hay que tener mucho cuidado, porque por acciones peligrosas habrá muchas tarjetas amarillas y rojas, y no podemos dejar que pase. En un Mundial no podemos jugar una o dos veces con 14 jugadores, porque es muy difícil. La idea que nosotros tenemos que no estén cerca del límite, sino por debajo. Si queremos tomar el control de nuestro destino, no podemos darle a ningún árbitro la posibilidad de que lo cambie, esto está en nuestras manos. Hablamos mucho de esto desde el año pasado para poder mantener el control del juego y mejoramos muchísimo la disciplina, la gran mayoría de tarjetas que nos sacaron se debieron a la repetición de infracciones, no por algún golpe en particular".