Recibir una distinción como socio honorario, en cualquier institución, es algo valioso e inédito. No cualquiera está en condiciones de acreditarse semejante “trofeo”. Y esto se valoriza mucho más cuando la relación es casi de toda la vida. Porque así fue el vínculo del Santa Fe Lawn Tenis con Fernando Dalla Fontana, quien sintió “un gran orgullo ante tamaño reconocimiento por mis 9 años de jugador amateur, 4 como profesional y 40 como profesor. Lo primero que hice fue recordar a mis padres llevándome a mi primer Nacional a Buenos Aires, cuando apenas tenía 10 años y a los 11 pude ganarlo y de ahí en más llegaron muchísimos éxitos”, señaló Fernando, un hombre que, desde Santa Fe, alcanzó una consideración a nivel mundial.





































