Hoy se cumplen 46 años de un combate que no dejó mucho desde lo boxístico, pero que a la postre se convertiría en un mojón en la excelente trayectoria de Carlos Monzón. Su rival en la noche del 30 de junio de 1975 fue Tony Licata, un italoamericano que llegaba con una foja de 49 victorias en 53 presentaciones rentadas, aunque sin nombres de relieve. Fue otro más que fracasó en su intento de terminar con un reinado que el santafesino ostentaba desde noviembre de 1970 tras noquear a Nino Benvenuti en el Palazzo dello Sport de Roma.

































