Para Varrone, Canadá terminó dejando una sonrisa que el sábado parecía lejana. Después de una clasificación con sabor a poco y una Sprint sin recompensa, el argentino encontró el domingo una carrera sólida, avanzó, evitó los problemas y se llevó puntos importantes. En una categoría tan dura como la Fórmula 2, ese tipo de resultados también construyen confianza. Ahora, Varrone ya mira hacia uno de los desafíos más especiales del calendario: Mónaco. La Fórmula 2 volverá a pista del 4 al 7 de junio en el circuito urbano del Principado, un escenario donde la clasificación suele ser determinante y donde el argentino intentará darle continuidad al impulso que consiguió en Canadá.