El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización en los haberes jubilatorios y prestaciones previsionales que regirá desde marzo de 2026.
La actualización responde a la fórmula de movilidad mensual vinculada a la inflación. También se definieron nuevos valores para el haber máximo, la PUAM y las bases imponibles del sistema previsional.

El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización en los haberes jubilatorios y prestaciones previsionales que regirá desde marzo de 2026.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante una resolución de la Administración Nacional de la Seguridad Social, que establece los nuevos montos mínimos y máximos del sistema en base a la movilidad mensual vinculada a la inflación.
Según la Resolución 38/2026, el haber mínimo jubilatorio pasará a ser de $369.600,88 a partir de marzo.
El incremento responde a la aplicación del esquema de movilidad vigente, que ajusta las prestaciones de manera mensual de acuerdo con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
El cálculo toma como referencia el dato de inflación correspondiente a enero de 2026, que determinó una movilidad del 2,88%. Este mecanismo deriva del decreto que modificó la fórmula previsional y estableció actualizaciones mensuales basadas en la evolución de los precios.
En paralelo, la normativa fijó el nuevo haber máximo del sistema previsional, que ascenderá a $2.487.063,95. De esta manera, se actualizan los límites del sistema en línea con el mismo criterio aplicado al haber mínimo.
La resolución también establece nuevos valores para las bases imponibles mínima y máxima utilizadas para el cálculo de aportes y contribuciones.
Desde marzo, la base mínima será de $124.481,49, mientras que la máxima alcanzará los $4.045.590,45. Estos parámetros impactan tanto en trabajadores activos como en futuros beneficiarios del sistema.
Además de jubilaciones y pensiones contributivas, la medida actualiza otras prestaciones centrales del sistema previsional argentino. Entre ellas, la Prestación Básica Universal (PBU), que se fijó en $169.075,53 desde marzo.
También se estableció el nuevo valor de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que alcanzará los $295.680,70. Esta prestación está destinada a personas mayores de 65 años que no cuentan con los aportes necesarios para acceder a una jubilación ordinaria.
La resolución detalla además criterios para la actualización de remuneraciones utilizadas en el cálculo de nuevos beneficios. En particular, se establecieron índices de actualización para trabajadores que cesen en su actividad desde fines de febrero de 2026 o que soliciten su jubilación a partir de marzo.
Estos índices, definidos por la Subsecretaría de Seguridad Social, se aplicarán para actualizar salarios históricos y determinar el haber inicial de nuevos jubilados, un aspecto clave en la determinación de los montos futuros.
La actualización se enmarca en el conjunto de normas que regulan el sistema previsional argentino, incluyendo leyes históricas como la 24.241 y modificaciones posteriores que introdujeron distintos esquemas de movilidad.
El esquema actual se basa en la modificación del artículo 32 de la ley previsional, que dispuso ajustes mensuales vinculados al IPC nacional. Este modelo reemplazó fórmulas previas y estableció una dinámica más frecuente de actualización de haberes.
Desde el organismo previsional señalaron que la medida se adopta en cumplimiento de las facultades legales otorgadas para fijar valores mínimos y máximos del sistema, así como para actualizar prestaciones vinculadas a la movilidad jubilatoria.
En ese sentido, la resolución faculta a áreas técnicas del organismo a implementar las adecuaciones necesarias para aplicar los nuevos montos, incluyendo comunicaciones internas y adecuaciones operativas.




