El aumento de las tasas de interés producto de decisiones de política económica destinadas a evitar que aumente el precio del dólar, han estado en el centro de los rechazos de todas las entidades vinculadas a la actividad productiva nacional, que las consideran inviables para trabajar en condiciones de normalidad, en un contexto de caída del consumo y apertura importadora que está complicando a las empresas nacionales, incluso a las más competitivas.

































