Los planes asistenciales -beneficios no contributivos- se multiplicaron en 2 décadas de 2,9 a 9,4 millones, con crecimiento o retracción económica y con gobiernos de diferentes signos, sin que se altere la evolución de la pobreza estructural (aunque se atemperan sus efectos) ni se verifique el recambio a planes de trabajo (empalmes) tantas veces anunciados.
































