El mundo vive tiempos de reconfiguración de la organización que se estableció después de la Segunda Guerra Mundial, dominado por una potencia hegemónica con organismo internacionales que mediaban y apaciguaban los conflictos, que fue mutando parcialmente desde entonces a partir de distintas crisis del capitalismo y escaladas bélicas regionales, el surgimientos de nuevos actores como China y el sudeste asiático, el fin de los liderazgos tal como fueron establecidos hace 80 años y la reconfiguración del comercio mundial por la irrupción de los avances tecnológicos y la inteligencia artificial, lo han sumido en un clima de incertidumbre que hace tiempo no tenía.
































