Un estudio de una cadena de telecomunicaciones reveló que el 70 por ciento de los celulares deja de funcionar por culpa del agua.
Pero según Joseph Bosch, Asociación Catalana de Enginyers de Telecomunicacions, uno de los principales problemas es que "los teléfonos están sometidos a un gran estrés, los maltratamos, nos da igual llevarlos revueltos en un bolso, yo diría que tal como los tratamos aguantan bastante sin estropearse.
El experto recomienda llevarlos en una funda, "más o menos robusta", para evitar que cualquiera pieza del interior se dañe, informa el diario Clarín en su edición de hoy.
Si aún así el celular se estropea, existen dos posibilidades. Una, que se trate de un problema mecánico (teclas que no funcionan o pantallas rotas en las que no se ve nada). Este sería el mejor de los males y el que llega más a menudo a los centros de reparación, afirma Bosch. Por lo general, son fáciles de arreglar y no muy caros.
La otra posibilidad es un fallo electrónico. Aquí la cosa se complica. "La mayoría de los establecimientos no cuenta con un sistema de reparación para estos casos", dice el ingeniero.
Además, la forma como están diseñados los móviles hace que si se produce un fallo electrónico se tenga que cambiar todo el mecanismo y no una única pieza. El problema aquí es que estos teléfonos evolucionan muy rápido y puede que en un par de años ya no queden recambios del modelo que murió.
Télam
































