Por su parte, La Salle, el último campeón de la Liga con Martín Mazzoni como DT, hizo un trabajo de entrega total, con jugadores destacados, pero con una marcada falta de fútbol. En la noche del jueves, el entrenador, puso por primera vez a los hermanos Bianco, Tomás Fontanelaz y a Lautaro Nefalini; José Mendoza, el recuperador en el sector central. Luego de un primer tiempo poco vistoso para el público, lo mejor llegó en el segundo cuando el partido se hizo de ida y vuelta. Ambos entrenadores permitieron el ingreso de la totalidad de los jugadores que estaban en los bancos de suplentes y ahí el colegial mostró la presencia de los recuperados Martín Artigue, uno de los grandes valores de nuestra Liga, hay que disfrutarlo; también apareció Agustín Zapata en toda su dimensión, Lautaro Nepote, de gran despliegue y con un sentido de pertenencia notable y contagioso. En los minutos finales hizo su ingreso Conrado Culler y también el conocido por todos, Julián Lermercier. El partido se jugó en Ciclón Racing y tuvo como árbitro a Juan Bonnín, de buena labor.