Muchos dicen que la ciudad de Santa Fe es como un pueblo grande, pero los testimonios de jóvenes del interior que llegan para estudiar demuestran lo contrario. Abandonar el nido, dejando la familia y los amigos no es fácil. En el camino sobrevienen las tristezas y angustias. El estar lejos de casa puede, incluso, incidir en el estudio. Eso sumado a las complejidades de la vida urbana y a un inevitable proceso de adaptación al nuevo contexto, pueden llevar hasta determinar el abandono de una carrera.

































