Para una proporción importante de los docentes argentinos, la estabilidad laboral llega de manera tardía. Entre quienes tienen entre 40 y 49 años, el 61% es titular, mientras que el 39% todavía no alcanzó esa condición. Al comienzo de la carrera, la inestabilidad es más marcada: el 52% de los docentes menores de 25 años se desempeña como suplente.




































