Desde la adopción del Acuerdo de París en 2015, los países han intensificado sus esfuerzos para abordar el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) y el consecuente calentamiento global. En este contexto, Argentina avanza en la elaboración de su estrategia con vistas a 2050, con el objetivo de lograr un desarrollo con bajas emisiones de GEI.


































