El presente año arrancó con la esperanza de que las clases arrancaran en tiempo y forma, luego de un 2020 en donde la pandemia obligó a interrumpir el dictado de clases de manera presencial a escasos días de haber comenzado. Con el rechazo de la propuesta salarial ofrecida por el Gobierno Provincial, por parte de los docentes de establecimientos públicos, nos encontramos nuevamente en la situación de un comienzo de clases postergado. Estudiantes, familias y docentes, una vez más, son los más perjudicados, profundizando las desigualdades con aquellos que asisten a escuelas privadas, que sí iniciaron el ciclo lectivo, aun con la incertidumbre de sus docentes de saber si se les pagara el aumento o no, debido al rechazo de los gremios públicos.



































