El ministerio de Educación de Santa Fe elaboró material didáctico propio para estudiantes de los tres niveles (inicial, primario y secundario) para subsanar la brecha digital. Los cuadernillos “Seguimos aprendiendo desde casa” -que están siendo distribuidos a lo largo de la provincia y que también se encuentran disponibles en Internet para su descarga- fueron el centro de críticas por incorporar en el abecedario los dígrafos “CH” y “LL”. En función de las observaciones, la cartera provincial ratificó el alfabeto destinado a las escuelas primarias: “Se acordó la incorporación, justamente, por tratarse de una fuente de información que necesitan niños y niñas de 6 a 7 años que empiezan el aprendizaje sistemático de la lectura y escritura”, aclararon por medio de un comunicado oficial.

































