Hasta hace algunos años, ver que arriba del pupitre había celulares, computadoras y juguetes debe haber sido el terror de cualquier docente. Hoy, la incorporación de estas "distracciones" se vuelven fundamentales para propiciar la motivación de los estudiantes del siglo veintiuno. Los beneficios de incluirnos como parte de la enseñanza están más que demostrados en favor del enriquecimiento del aprendizaje. Y en ese sentido se encaminó la primera Olimpíada de Programación y Robótica realizada la semana pasada en la ciudad de Santa Fe.


































