Mili López
Este miércoles a las 22 se presentará el disco “Abrazo” de Aguirre y Juan Quintero en el ciclo La Hora Azul, por el canal de Shagrada Medra. El disco fue grabado en un recital en Mendoza en el año 2010, con canciones de ambos compositores.

Mili López
“La Hora Azul”, el Ciclo que se emite por el canal de YouTube de Shagrada Medra Digital presenta este miércoles a las 22 el disco “Abrazo”, un registro en vivo de un recital de Carlos Aguirre y Juan Quintero que brindaron en el Teatro Independencia de Mendoza en el año 2010.
“Este recital fue un toque muy emotivo, tal vez por el encuentro con varios amigos queridos de Mendoza y por la alegría de tocar con nuestro dúo. Recuerdo que fue precedido por una charla el mismo día y en el mismo escenario donde tocaríamos más tarde”, dice Carlos Aguirre y agrega “para mí es una inmensa alegría. Es como juntar dos proyectos que quiero mucho, el del dúo con Juan que creció al abrigo de la amistad y el del sello que es un proyecto de muchos años que hemos sostenido con mucho cariño”.
Luego de esta nueva ronda, el álbum “Abrazo” pasará a formar parte del vasto catálogo de este sello independiente. Este ciclo tiene como característica que durante la escucha se habilita un chat en vivo para que el público pueda dialogar con las y los músicos sobre el proceso de gestación de su obra.
El repertorio que integra el disco está constituido por composiciones que tanto Carlos Aguirre como Juan Quintero han gestado y grabado con los proyectos con los que han venido tocando en forma individual. Así, algunas de las canciones que forman parte del registro son “Paloma”, “La música y la palabra”, “Maricón”, “Memoria de Pueblo”, “Alpapuyo”. La grabación en vivo en Mendoza fue de Gonzalo de Borbón.
-El disco incluye 17 canciones, la mayoría composiciones de ambos ¿Cómo fue compartir sus músicas y reversionarlas?
-Nos gustó hacer nuestras composiciones a modo de eje principal del repertorio. Se trata de canciones que ya habíamos grabado cada uno en el grupo con el que venía tocando, pero la particularidad de estas versiones es que el desafío fue salirnos de aquellas versiones previas y dejarnos atravesar por la mirada del otro a la hora de gestar los nuevos arreglos. Fue un proceso que se consolidó en muchos años. Por otra parte, siempre nos dábamos un lugarcito para interpretar alguna canción que nos gustara de algún compositor o compositora. Y en ese caso eran versiones con alguna pauta y un buen espacio de improvisación.
-¿Cómo trabajaron los arreglos?
-Los arreglos de cada obra fueron escribiéndose en años de encuentros que, aunque esporádicos, fueron muy intensos. En cada uno de ellos nos dejábamos probar un sinfín de ideas para luego dejar que reposen hasta el siguiente ensayo y así ir dejando lo que sentíamos que aportaba a cada canción.
-¿Cuáles son las posibilidades que te brinda un disco en vivo?
-En mi caso no había hecho nunca un disco en vivo, dándole prioridad a las grabaciones en estudio por la posibilidad de hacer varias tomas hasta escoger la que más me gusta. Grabar en vivo tiene los riesgos de errores que pueden surgir sin chance a arreglarlo, pero a la vez tiene algo que sólo se da en esas condiciones que es la conexión entre quienes tocan, pero además la conexión con quienes escuchan. Esto último no es un detalle menor porque la energía del público, como la que hubo esa noche en Mendoza, nos puso en un estado de absoluto presente y colocación y eso también se escucha en el resultado final.




