Para mí fue ese experimento pandémico, donde también pudimos liberar un poquito de lo que estaba trabado de “AmaSónicamente”: como hacer una pequeña muestra gratis ahí. En un show que se hizo bueno con grabaciones de celular en un 50%, y de tomas extraordinarias de ensayos y de zapadas. Con Lautaro nos juntamos dos días a grabar encima, y parecía que estábamos desfasados de espacio-tiempo. Lautaro escuchaba en vivo a la toma; la toma paraba de golpe y él paraba de golpe. Una cosa de locos: pasaba como en el show, pero el audio se había grabado un año y medio antes, él lo estaba escuchando por primera vez, y lo estaba interpretando. Ya conoce la banda. Para mí fue como un show, pero hecho en la consola. Lo mezclamos con Pato, tiene un poquito también del primer disco, de todos los efectos sonoros, el diseño sonoro: la jungla, con algunos guiños chistosos escondidos, entre los animales que se pueden escuchar: ruge un jaguar y se escucha el benteveo que le dice “bicho feo, bicho feo”. Esas cositas que nos gustan.