Santi Maratea se conviritó en el gran benefactor argentino. El influencer aprovechó la legión de seguidores que tiene en las redes sociales para realizar exitosas colectas solidarias. Primero reunió los 2 millones de dólares que se necesitaban para comprar los medicamentos que necesitaba la bebé Emmita, que padece atrofia muscular espinal, y luego juntó el dinero necesario para que 35 atletas y sus entrenadores viajen al torneo Sudamericano de Atletismo en Guayaquil.
































