Cualquier vecino de la ciudad de Santa Fe que camine por la calle 4 de Enero, a la altura del 1500 sabe, o al menos intuye, que está frente a las puertas de un museo. Es probable que conozca que se trata de una institución que lleva el nombre de “Rosa Galisteo de Rodríguez”. Pero son muchas menos las chances de que ese hipotético caminante tenga claro que, en el interior de ese imponente edificio que se construyó a principios de la década de 1920 y que se inauguró hace cien años, en mayo de 1922, se conservan colecciones de un valor patrimonial incalculable. Creadas por artistas de la talla de Benito Quinquela Martín, Antonio Berni, Raúl Soldi, Lino Enea Spilimbergo, Emilio Petorutti y hasta un bronce del destacado escultor francés Auguste Rodin y que hacen posible que el espacio que las conserva sea uno de los museos más importantes de la Argentina.


































