Vuela Chiringa es un quinteto que se encuentra integrado por Silvia Juan Bennazar, Santiago Torricelli, Melina Kyrkiris, Lucas Trosman y Santiago Álvarez. La materia prima sobre la cual trabajan es la música argentina y latinoamericana de raíz folklórica, pero un formato de sonoridad camarística. El grupo lanzó su segunda producción discográfica “Coplas para el azar” en dos entregas que remiten a tiempos analógicos, donde los discos de pasta y de vinilo eran parte de la vida cotidiana: lado A y B. Desde el 31 de marzo está disponible en todas las plataformas digitales el Lado A y a lo largo de abril será editado el Lado B, a través del Club del Disco.
Foto: Gentileza Rocío CoheloEn una entrevista concedida a este medio, desde el grupo indicaron que “Coplas para el azar” es el registro de un hermoso momento por el que está atravesando el grupo. “Es el segundo disco de Vuela Chiringa. Aborda el repertorio de la música popular latinoamericana y aparecen también composiciones de autoría propia. Sentimos que es un disco más íntimo, pausado, más reflexivo quizás, a diferencia de “Tonadí” que es más extrovertido, que es el primer disco y cuenta con varios músicos invitados”.
“‘Coplas…’ nos encuentra habiendo transitado un camino como grupo y con decisiones estéticas firmes, abordando la música popular argentina y latinoamericana desde una mirada que abraza las múltiples sonoridades, los recursos tímbricos y técnicos de cada instrumento, dada la particular formación, junto a las diversas raíces de las cuales provienen sus integrantes. La tapa del disco quizás sea reveladora ya que transmite esa mirada íntima. Se ve una flor solitaria sobre un fondo negro, podría ser una mariposa que se transforma en flor o viceversa, o podría ser también un trébol con alas, algo que cambia de forma. Quedará sujeto a la interpretación del oyente y su estado de ánimo, así como también la recepción de la escucha del disco”, expresaron.
Foto: Gentileza Rocío Cohelo-Son “exploradores de la música argentina y latinoamericana de raíz folklórica” ¿Qué implica esto en 2023?
-Puede ser que seamos exploradores de la música argentina y latinoamericana de raíz folklórica en el sentido que hemos incorporado en los dos discos ritmos y obras de compositores de diferentes latitudes de Latinoamérica. Intentando buscar lo que une a esas músicas y sus particularidades, la matriz común que muchas veces tiene que ver con el ritmo y los rasgos más locales de cada país o región, el enfoque que le damos está tamizado por nuestro propio quehacer musical, por nuestro pasado musical. Puede que esté un poco “argentinizada”, si bien no se intenta reproducir o evocar una tradición musical, estamos abiertos y tendemos a la creación musical incluyendo todas las herramientas con las que contamos y nos brinda la particular formación musical del grupo. Es una época en la cual el acceso a la información se ha extendido, fácilmente tenemos la posibilidad de escuchar músicas de diferentes puntos de Latinoamérica y del mundo. Por un lado es un gran beneficio y por otro, hay muchos colores más para mezclar. También es una época en que se han realizado muchos estudios musicológicos que explican los orígenes de cada uno de los ritmos y cómo se fueron formando. Si bien esa no es nuestra área, sí contamos con esa información.
Foto: Gentileza Rocío Cohelo-¿Qué implica mirar las raíces folclóricas desde una formación instrumental como la que han dispuesto ustedes?
-La formación instrumental de Vuela Chiringa (voz, piano, cello, armónica y percusión) es particular porque, al no contar con guitarra o bajo -ambos instrumentos fundamentales de la música popular y folclórica-, los demás instrumentos estamos un poco fuera de nuestra zona de confort, por así decir. Esto nos genera un gran desafío porque abordar el repertorio del folclore con instrumentos no propios del género nos requiere explotar al máximo los recursos técnicos, el registro y las posibilidades de cada instrumento. Desde lo sonoro nos gusta apostar a este desafío de encarar el repertorio folclórico desde esta mirada particular combinando texturas y sonoridades típicamente camarísticas con un toque más popular. Consideramos que es muy enriquecedor para la música en general contar con instrumentistas provenientes de diferentes raíces, que han recorrido diferentes caminos y cuentan con diversas experiencias.
-¿Qué cambió con la incorporación de una armónica al grupo y la nueva formación de quinteto?
-La armónica es un instrumento que se destaca por la improvisación, la soltura en el fraseo, cuenta con un registro bastante agudo y es, además, típicamente popular. Todo esto le ha dado frescura y vuelo al grupo, tanto al momento de interpretar como también de pensar los arreglos. En este sentido, la incorporación de la armónica ha permitido que el piano y el violonchelo puedan adquirir otros roles en los que antes quedaban acotados por tener que suplir ese rol. Por otro lado, se puede decir que equilibra al grupo, es la “pata” propiamente popular del ensamble junto a la percusión, ya que el cello y el piano tienen un origen más académico.
Foto: Gentileza producción-¿Cuál es el mensaje que desean transmitir desde la sonoridad y las letras?
-El mensaje que queremos transmitir más en general, tiene que ver con que la música tiene una capacidad transformadora. Es posible ser parte de esa transformación. Y sentimos que esa es nuestra auténtica vía de comunicación y expresión. Apostamos a ello y es por eso que existe Vuela Chiringa. Somos conscientes que valorar la música popular, transmitir la expresión de un pueblo (con todos los matices y contradicciones que implica), reivindicar la cultura de nuestro continente deben ser objetivos fundamentales de nuestra sociedad.
Nos gustaría contar algo que nos viene sucediendo desde que interpretamos en público la canción “Doña María Remedios del Valle”, compuesta por Santiago Torricelli, que forma parte del nuevo álbum y resultó ganadora en 2020 del concurso “Una canción para la Madre Patria”, organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación.
Hemos experimentado en diferentes lugares donde interpretamos esta canción, tanto en la Provincia de Buenos Aires como en la Ciudad de Buenos Aires, que luego de varias fechas la reacción del público es totalmente diferente. Solemos preguntar antes de tocar esta canción si conocen a Doña María Remedios del Valle. Hace un año y medio, la respuesta era el silencio o quizás una o dos personas conocían el nombre. Ahora, cuando hacemos la misma pregunta, la gente entusiasmada contesta, ‘Sí, en el colegio de mi hija hay un mural’, o ‘sí, sabemos que era una mujer afroamericana, llamada por el ejército del Norte, Madre de la Patria’, y demás respuestas.
Es muy emocionante observar que el nombre, la historia de esta mujer haya llegado a conocerse en tan poco tiempo. Nos hace sentir parte de este proceso de transformación. Es realmente emocionante y nos motiva a seguir por este camino. Con estas pequeñas o grandes cosas, sentimos que nuestro trabajo vale, reafirmamos nuestra creencia en la cultura y su capacidad transformadora, que es valiosísima y a la que queremos darle lugar.
-Muchos se refieren a ustedes con términos como "innovación" y "originalidad" ¿En qué aspectos de su producción cifran ustedes estos conceptos?
-La realidad es que no nos proponemos ser innovadores y originales. El motor de nuestra búsqueda estética no es intentar innovar, sino sencillamente tratar de expresar nuestra mirada con honestidad. Desde la creación es difícil no ser original si prevalece esa sinceridad. Es algo que sucede. En ese sentido, la música que nos atraviesa nos define, somos seres distintos, tenemos historias musicales distintas, y si se logra transmitir esa mirada, todo lo que se produzca va a ser diferente a lo que se produjo anteriormente.