“¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre antes de que le llames ‘hombre’?”. Hay figuras del siglo XX cuyos aportes a la cultura popular difícilmente puedan colocarse a la medida de una pantalla, pero cuya historia merece (más bien exige) ser contada y difundida. Bob Dylan es una de ellas. Es que en su persona confluyen distintas variables, al unísono: músico, poeta, profeta y enigma.
































