Hay películas que alcanzaron la categoría de “clásico” por una combinación de factores que no siempre son fáciles de discernir. Los 60 fueron para el cine (al igual que para el mundo en general) una etapa de cambios profundos, sociales, políticos y artísticos. Y, sobre el final de esa convulsionada década, justo en coincidencia con el comienzo de la siguiente, el italiano Bernardo Bertolucci presentó “El conformista” (Il conformista), que este mes, concretamente el jueves 28, se reestrenará en las salas argentinas.



































