Roald Dahl, fallecido en 1990, creó una obra de tal potencia creativa, que su gravitación en la cultura popular es difícil de medir. El arrollador éxito que tuvo en la porteña calle Corrientes la versión argentina del musical “Matilda”, que está inspirado en una obra de Dahl, puede servir como punto de referencia. Relegar sus textos a la categoría reduccionista de “literatura infantil” impide ver la dimensión completa de un escritor que en verdad dejó una huella tan profunda como interesante en la producción cultural del siglo XX.



































