No es raro que el público que asistió hace 70 años a ver “High Noon” (“A la hora señalada”, según se conoció en Argentina) haya quedado algo defraudado. Es que la película de Fred Zinnemann que tuvo su premiere norteamericana el 24 de julio de 1952 en Nueva York y se estrenó formalmente el día 30 del mismo mes, tenía poco que ver con la generalidad de los westerns de la época, a pesar de compartir con aquellos algunos ejes como la ubicación geográfica y temporal. A diferencia de los trabajos de John Ford, Anthony Mann y Howard Hawks, hay pocos tiroteos, alguna que otra pelea, ni una sola persecución con caballos y muchos diálogos. Pero posee una aguda mirada sobre la condición humana.




































