Días después de la muerte de Diego Armando Maradona el pasado 25 de noviembre, su hija Dalma se sentaba en su palco y se emocionaba cuando el Boca Juniors homenajeaba al futbolista fallecido dedicándole un gol. En ese momento toda su vida debió de pasarle por delante de los ojos. Cuando solo tenía 12 años, su padre, Maradona, le regaló un coche de lujo. “Papá, no sé conducir”, le dijo la joven. “Bueno, pues que lo manejen tus amigos”, le respondió Diego. Dalma tuvo que “pararle los pies”: “Papá, mis amigos también tienen 12 años”.

































