En palabras de Efraín:“Hoy tengo la suerte de poder presentarles una obra que desde su nacimiento genera en mí muchos sentimientos. Creo que esta canción invita a sentirnos parte de un movimiento musical que también tiene nuestro monte chaqueño del norte santafesino, y del cual somos parte geográficamente, donde también nos mixturamos con costumbres de ese chaco impenetrable, donde -como cuenta la historia-, el acordeón y el violín se entreveran, y nace una nueva forma de expresión popular de nuestro folclore argentino. Siento y reconozco en esta obra un puñado de nuestra identidad santafesina. La región chaqueña presenta similitudes y variantes; por su gran extensión, no puede ser completamente uniforme. Su esencia se refleja en la música que identifica al Chaco impenetrable, al norte santafesino, que por su cercanía geográfica, está profundamente ligado a esta identidad donde se mixtura la música urbana y el norte. Y es en ese cruce donde nos entreveramos, y encuentro una fuerte identificación personal”.