Hacia el final de Tomates verdes fritos, Frank Bennett, el marido maltratador de Ruth (Mary-Louise Parker), intenta llevarse su bebé cuando Sipsey, interpretada por Cicely Tyson, le golpea con una sartén en la cabeza y lo mata. Poco después celebran una barbacoa, de la que participa el detective que investiga la desaparición de Frank Bennett. Ajeno a que en realidad se lo está comiendo, el policía le alaba a Sipsey el sabor de la carne y ella responde: “El secreto está en la salsa”.
































