Nosotros fuimos los primeros en hacer con “Cae el sol” los videoclips con estética cinematográfica, sacando un adelanto del video, generando una expectativa. Y como una película, incluso poniendo material que no está en la canción sino agregado para el video. Después lo hicimos con “Bajos instintos”, y ahora lo hacen todos: desde una artista femenina pop a una banda, y me parece que son cosas que nosotros fuimos imponiendo. En ese momento no servía, era contracultural: te pedían que el video dure lo menos posible, porque si no “la gente no lo ve”, “tarda mucho en llegar el estribillo”; cuando queríamos contar una historia como “Cae el sol”, que requería su tiempo, mucho no nos importó, y estuvo bien. A veces está bueno ir contra el sistema, generás una incomodidad distinta que genera un espacio nuevo.