La clave para tener éxito en los negocios es diversificar tu campo de acción. No poner todos los huevos en la misma cesta para que si uno de ellos se rompe, tener un colchón para sobrevivir. Y aunque Kim Kardashian no tiene pinta de anunciar la bancarrota en un futuro, la socialité sigue probando suerte con aventuras empresariales que la alejen de su papel protagonista en el reality que protagoniza junto a su familia. Por eso fundó su propia firma de perfumes, también su línea de ropa interior y ahora, según acaba de anunciarse, también un contrato en exclusiva con Spotify.































