Fueron muchos los cineastas que se sintieron subyugados por los personajes creados por ese cronista de los miedos que es el escritor Stephen King. De hecho, es posible contabilizar más de un centenar de películas y series inspiradas en los dictados de su frondosa imaginación. Pero son pocos los que pudieron captar la esencia de sus relatos y trasladarla al lenguaje cinematográfico donde, como bien decía Alfred Hitchcok en sus conversaciones con Truffaut, la imagen es la que manda.




































