Escribió Anibal Román: “Hablar y describir a Maximiliano Maignien no es solo enumerar técnicas o logros; sino mirarlo desde la cercanía que permite la admiración de quien piensa con las manos. Se lo puede describir como gran dibujante, incansable gestor cultural, montajista, curador y escritor; conocedor como nadie del arte local y también reconocido por otros artistas quienes depositan en él la confianza de quien sabe resolver cuestiones importantes y pequeñas dentro de nuestro mundillo del arte. Ser sensible, inconforme, que expresa por medio de su mano las angustias, deseos y contradicciones que lo desafían”.