“Ten cuidado con los ingleses”. Hace justo 40 años, el 7 de febrero de 1985 tuvo su premiere en Lancaster, Pennsylvania, la película “Testigo en peligro”. Que consolidó la carrera internacional del director australiano Peter Weir, amplificó las posibilidades del género policial (aquí se introduce un análisis cultural) y sirvió para independizar a Harrison Ford de los papeles que había realizado en “Indiana Jones” y “Star Wars”.


































