Preocupada por la caída en picada de la audiencia, la Academia de Hollywood lleva años barajando opciones para hacer más ágiles las ceremonias del Oscar. Han modificado el orden de los premios, reducido los tiempos de los discursos de los ganadores e incluso llegaron a sugerir eliminar algunas categorías de la transmisión, provocando duras críticas de los agremiados. La organización ha comunicado este martes a sus miembros que la gala del 27 de marzo, la número 94 de la historia y donde El poder del perro de Netflix parte como favorita, sufrirá algunos cambios para “priorizar a la audiencia televisiva” y mantener lo “esencial y relevante” del espectáculo.


































