En los años veinte del siglo pasado, el público amaba las películas. Las estrellas de la época como Lilian Gish, Gloria Swanson, John Barrymore, Lon Chaney, John Gilbert, Douglas Fairbanks, Mary Pickford, Mae West, Rodolfo Valentino y Charles Chaplin eran una especie de seres mitológicos que, desde la pantalla, lograban suspender por un rato los sinsabores de la vida cotidiana. Santa Fe no era, en este sentido, una excepción. De hecho, en 1929 llegó al cine Colón de la ciudad “Y el mundo marcha”, un clásico del cine mudo dirigido por King Vidor, que fue recepcionado con gran expectación por las buenas críticas que había obtenido tras su estreno en Estados Unidos.
































