En la película “Anaconda”, de 1997, cuyo título remite a uno de los mejores cuentos del uruguayo Horacio Quiroga, un equipo de documentalistas viaja a la selva amazónica para encontrar a una tribu indígena perdida. Pero, inesperadamente, se ven acechados por una serpiente de más de diez metros de largo. Salvando las distancias, algo parecido le ocurrió a un equipo de filmación que, en un rincón del departamento San Justo, se topó en 1937 con indicios de una época pretérita en la cual los dinosaurios dominaban en el planeta.


































