A principios de febrero pasado el trapero Zaramay fue detenido en Rosario luego de exhibirse en fotografías publicadas en las redes sociales portando armas de fuego. Se lo acusó del delito de intimidación pública. Quedó libre a principios de marzo, cuando llegó a un acuerdo judicial por el que debería pagar medio millón de pesos, publicar un video por mes pidiendo disculpas, participar en charlas de concientización y donar materiales para talleres musicales.

































