“Para que sea de buena calidad no necesariamente tiene que ser un anteojo caro. Una forma de asegurar el control de la calidad es adquirirlos en lugares habilitados a tal fin, no en la calle ni en negocios de venta de mercadería genérica”, dijo.
Además, los anteojos de sol pueden incorporar “la graduación de lentes que la persona usa normalmente” por su diagnóstico de miopía, astigmatismo o hipermetropía “ayudando a mejorar la calidad visual”; pero también contener filtros de nivel bajo, medio o alto “según su capacidad de absorber la luz molesta”.