Heredar el rango social no es algo extraño en la naturaleza, desde luego no entre humanos. Y también es frecuente que la descendencia herede las relaciones sociales de sus progenitores, como sucede con elefantes africanos y macacos. Incluidas las hienas, que tienen unas estructuras sociales muy parecidas a estos monos. Un estudio publicado hoy ha analizado medio millón de interacciones entre hienas a lo largo de 27 años de observaciones científicas para llegar a esta conclusión: las crías de hiena mantienen los contactos sociales de sus madres, sobre todo las de alto rango dentro del grupo. Un fenómeno que tiene importantes implicaciones para la vida de estos animales.
































