Un equipo del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres (ICR, en sus siglas inglesas) ha demostrado que es posible invertir un proceso clave que permite a las células del cáncer de páncreas crecer y extenderse por el cuerpo. Los resultados del estudio experimental, que este miércoles publica Nature, muestran que una proteína llamada GREM1 es clave para regular el tipo de células que se encuentran en el cáncer de páncreas, y que la manipulación de sus niveles puede tanto alimentar como revertir la capacidad de estas células para cambiar a un subtipo más agresivo.






























