Un estudio reciente sitúa a los seres humanos entre las especies más monógamas del reino animal, con un 66% de proporción de hermanos que comparten ambos padres, una medida biológica que permite estimar la estabilidad de las parejas reproductivas. Los resultados, publicados por un equipo de la Universidad de Cambridge, reabren el debate sobre la evolución social de nuestra especie.

































