Actualmente, el mundo se encamina a registrar un aumento de temperatura de 2,7 grados centígrados (4,9 grados Fahrenheit) con respecto a la época preindustrial, lo que para el año 2100 supondría la pérdida del 32% de la masa mundial de glaciares, es decir, 48,5 billones de toneladas de hielo, así como la desaparición del 68% de los glaciares. Esto incrementaría el nivel del mar en 115 milímetros (4,5 pulgadas), que se sumarían a los mares que ya están creciendo por el derretimiento de las capas de hielo y el agua más cálida, según David Rounce, autor principal del estudio.