Los primeros europeos probablemente tenían el pelo oscuro, los ojos oscuros y la piel oscura. Hasta la Edad de Hierro, hace unos 3.000 años, las personas con pelo claro, ojos claros y piel clara eran la gran excepción. Así lo demuestran los resultados de la investigación de la genetista Silvia Ghirotto, de la Universidad de Ferrara, en Italia.



































